EL PRESIDENTE CERCANO
El presente artículo surgió del contacto directo con la
comunidad de Sabana de Mendoza (Estado Trujillo) en una jornada
de PDVSA realizada el 05.08.06. La reflexión filosófica nace
desde el sentimiento generalizado de los habitantes de esta
zona, hacia el presidente, sentimientos de espontaneidad, de
confianza y de cercanía. Tales actitudes se asemejan a las
relaciones que se tiene con un familiar (padre, madre, hijos,
hermanos,) o con un amigo muy querido.
¿Qué hace que un pueblo sienta cercano a un presidente?
Los antecedentes muestran a presidentes que luego de obtener el
triunfo, se hacen distantes ante la mayoría que los eligieron y
gobernaron solo para las minorías.
Desde la filosofía ontológica la cercanía es sinónimo del “Ser
del Otro” y entre las múltiples acepciones de este término se
destaca, el de la naturaleza de la amistad, donde el amigo es
“El Otro Si Mismo” y no simplemente “Cualquier Otro”. Es decir,
es pasar del Ser en Sí, al Ser para Sí de Jaspers, donde el
primero, es egoísta, indiferente y ajeno, mientras el Ser para
Sí, es dialogante, abierto y cercano. Para Ortega y Gasset “El
Otro” se da en: la sociedad, porque lo social es una
falsificación de lo individual, de lo personal; también, para
este filosofo “El Otro” se da en la convivencia que es
interpersonal y en esta convivencia no hay falsificación de la
persona, pues se constituye justamente en convivencia con los
Otros. Así, “El Otro” puede ser la gente o el prójimo.
Por ello, afirma Gabriel Marcel: “una fuerza poderosa y secreta
me asegura que si los Otros no existen, no existiría yo tampoco”
y “El Otro” está estrechamente relacionado con la cuestión de la
comunicación existencial y por el encuentro.
Así mismo, Laín Estralgo en su Teoría del Otro, ha examinado los
supuestos del encuentro en su aspecto metafísico,
psicofisiológico e histórico- social, los cuales considera
básicos para la comprensión del Otro y entre las formas de
encuentro señala: el encuentro entre la existencia solitaria;
las formas deficiente del encuentro (lo meramente visual); las
formas especiales del encuentro (amor, comunicación, relación
interpersonal y lo que Laín llama forma suprema del encuentro o
el encuentro del hombre con su Dios.
Visto así, la cercanía del pueblo con su presidente y del
presidente con su pueblo se manifiesta en una reciprocidad de
encuentros donde el amor, la comunicación y la entrega se hacen
evidentes en las distintas jornadas de responsabilidad social de
nuestra industria petrolera.
MSc. María Antonia Mendoza de Lorbes
Docente Universitaria de Filosofía |